Publicado en La Región el 18/10/2001
Acude con frecuencia al centro de saludo herida y ataca a los trabajadores que la atienden.
El personal del centro de salud de Maceda está atemorizado por los ataques que han recibido en los últimos tres meses de una mujer de 23 años, que sufre trastornos psíquicos. La mujer se autolesiona, acude al centro y allí los agrede.
Una mujer tiene atemorizado al equipo sanitario que trabaja en el centro de salud de Maceda. Se trata de una persona de 23 años de edad, que pertenece a una familia gitana residente en la villa. Según los propios facultativos, presenta evidentes trastornos psíquicos desde hace más de dos años, aunque en los últimos tres meses se ha vuelto muy agresiva, hasta el punto de que el domingo pasado una médica de guardia fue atacada con una silla. El sábado fue trasladada a Ourense llevando consigo un cuchillo.
Según el personal del centro, es habitual que la joven se produzca pequeñas lesiones y acuda al ambulatorio en demanda de atención medica. Una vez que pasa a consulta, insulta grave y reiteradamente a los profesionales y, en los últimos tiempos, echa mano de cualquier objeto para agredirles.
Los trabajadores del centro médico afirman sentir indefensión e impotencia ante la situación laboral que viven, puesto que desde el Servicio Galego de Saúde les responden que se trata de un problema de orden público exclusivamente, si bien es cierto que ha llegado a poner un guardia de seguridad en la puerta durante quince días, luego retirado por su alto coste.
Anteayer volvió a ser repuesto a raíz del último incidente, en tanto que no han podido contactar con el responsable de Atención Primaria, para insistir en la necesidad de buscar soluciones. Los forenses estima que los problemas mentales no son suficientes como para que pueda ser tratada por expertos en psiquiatría La propia familia parece desentenderse de las acciones de esta mujer según las mismas fuentes.
La Guardia Civil tramitó 35 denuncias:
La Guardia Civil de Maceda ha tramitado 35 denuncias de oficio. Pese a ello, los afectados se quejan de pasividad por parte de la Benemérita, ya que "pese a que se encuentran enfrente de nosotros, cuando se produce un incidente es frecuente que aparezcan cuanto ya se ha ido la autora de estos hechos" dicen. A esas denuncias se suman las presentadas por el personal.
Otro problema son los daños que causa en los vehículos de quienes trabajan allí, con rallazos, abolladuras y pinchazos.
Los trabajadores: "Tememos que nos tire una piedra"
Los medicos afirman que "la situación mental de esta mujer está empeorando rápidamente", con lo que temen que algún día pueda protagonizar algo irremediable. De hecho, los sanitarios "no podemos salir del centro de salud solos, sino que lo hacemos siempre acompañados y vigilando hacia todas partes, puesto que tenemos miedo a una pedrada o al lanzamiento de cualquier objeto". "Reclamamos la adopción de medidas urgentes, si no estamos dispuestos a llegar hasta donde sea".