Publicado en La Voz de Galicia el 16/6/06
El fiscal pide que ingrese en un centro psiquiátrico una mujer que amenazó a médicos de Maceda
La historia entre Cristina González Montoya y los tribunales comenzó hace ya algunos años. La mujer, que ayer fue juzgada en el penal número dos de la capital, ya había sido condenada por el mismo tribunal en marzo del 2004, por haber incumplido la orden de alejamiento al centro de salud de Maceda, al que no podía acercarse tras denunciar los facultativos las continuas visitas amenazadoras que, presuntamente, la joven habría realizado al ambulatorio.
En aquella ocasión, y tras quedar constatado que la mujer padece un trastorno de la personalidad, la autoridad judicial optó por obligar a la mujer a someterse a tratamiento ambulatorio aunque, en caso de que sea condenada nuevamente, es muy posible que tenga que ingresar en un centro psiquiátrico.
Así lo solicitó ayer el representante del ministerio fiscal, durante el juicio penal en el que se acusa a Cristina Suárez Montoya de un delito continuado de daños, dos delitos de amenazas y otro delito de quebrantamiento de condena. Asegura el acusador público que la intención de la acusada era hostigar e intimidar al personal sanitario del centro de Urgencias de Maceda, llegando a provocar una situación de estrés entre sus integrantes.
Éstas fueron, presuntamente, algunas de esas actuaciones realizadas por la acusada y denunciadas después por los facultativos. En febrero del 2004 se acercó a la sede del 061, causando daños materiales en el coche de una médico que se encontraba allí trabajando. Apenas unos días después, la mujer se acercó al centro médico macedano y, tras llamar al timbre de la puerta, se dirigió a una de las facultativas diciéndole que «tenía ganas de rajarla». Tras las amenazas, la mujer volvió al lugar para, esta vez, tirar un tiesto contra el cristal del centro.
Consta en el escrito de conclusiones que las acciones de la acusada fueron constantes y llegaron a intimidar a los profesionales. Por todo ello, y aplicando una eximente completa de enfermedad mental, se solicita que la mujer ingrese en un centro, a la vez que se le impida acercase a Maceda durante tres años.
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