Las familias de Santa Maria, en Pereiro, tuvieron 20 niños mientras aguardaban por sus viviendas
Publicado en La Región el 26/3/06
Los 121 propietarios de los chalés de Santa Marta esperan que esta vez las promesas se cumplan y en un mes puedan entrar en sus casas e iniciar la vida que habían planeado hace ahora dos años, cuando se les dijo que en verano de 2004 ya podían preparar la mudanza.
Detrás de las 121 viviendas que componen el polémico polígono de protección autonómica de Santa Marta están las vidas de estas familias, que casi seis años después de hacer la solicitud para poder adquirir a bajo precio unas maravillosas casas con jardín, siguen a la espera para poder residir en ellas.
La mayoría son jóvenes, entre 28 y 35 años. Muchos deseaban iniciar un proyecto familiar en estas viviendas, contruidas hace ahora dos años, pero los continuos retrasos en la fecha de entrega fueron transformado sus planes e ilusiones por lo que ellos consideran “mentiras y engaños". Durante este tiempo, viviendo de alquiler o en casas de padres y suegros, y apretando cada mes el cinturón para poder pagar puntualmente los 4.000 euros de preentregas, muchos decidieron casarse, tener hijos y, hasta alguna pareja dejó de serlo.
Alrededor de 20 niños nacieron, y ahora sus padres esperan que, al fin, se cumpla el compromiso firmado entre las constructoras y el delegado de Vivenda, Antucho Espinosa, para subsanar en un mes las múltiples deficiencias que todavía poseen a día de hoy las viviendas.
“Por non avisarme, perdín a axuda de 3.000 euros para menores de 35 anos, e eu para ganar ese diñeiro teño que traballar moito", dice Anxo Álvarez, que ahora tiene 37. Bruno Prol, que como la mayoría tiene que pagar el alquiler y hacer frente a la hipoteca, espera no peder las ayudas de la Xunta para solicitar un préstamo joven. Y es que, dicen, todos han tenido que recortar gastos para poder hacer frente a sus pagos.
Bruno Prol
"Eu vivo de alquiler coa miña parella en Maceda e o peor é que non podes facer plans para formar unha familia. Sénteste impotente porque nos mentiron. Queremos que no las entreguen xa, e despois xa veremos"
Javier Movilla
“Ahora vivimos entre la casa de los padres y de los suegros. Estamos cansados de andar de un lado a otro y creo que uno de los culpables y que menos ayuda para que esto se solucione es el alcade de Pereiro"
María Leiro
”Pásanse moitos nervios, porque ves que nos mentiron descaradamente. Estamos pagando un alquiler de máis de 300 euros pero, sobre todo, pensas nos nenos, o pequeno era recén nacido e agora ten cinco anos"
Ver noticia original en La Región