Publicado en La Región el 27/2/06
Los desfiles de “boteiros", de “folións" y carrozas protagonizaron la jornada en Vilariño de Conso y Viana, acompasada del sonido peculiar de los bombos. En el resto de la provincia, los disfraces también hicieron su aparición por las calles.
La colorida indumentaria de los “boteiros", cargada de cintas y máscaras llamativas, volvió a causar expectación en Vilariño de Conso y Viana que, durante la jornada de ayer, dio rienda suelta a los desfiles de “folións" y carrozas entre un numeroso público integrado por vecinos y los visitantes que se desplazaron a ambas localidades atraídos además por las fiestas gastronómicas.
En Sarrearus los "vergalleiros" marcaron el ritmo de la jornada lúdica que en este municipio tuvo también referente gastronómico.
Los bombos
El movimiento de los “boteiros", los principales protagonistas del Entroido, acompasado con el peculiar sonido de los bombos de los “folións" volvió a transmitir la esencia de un carnaval que, ante todo, ha sabido conservar su tradición. No en vano, cada año muchos foráneos se acercan hasta estas localidades para vivir y conocer este Entroido ancestral. Pero el espíritu del carnaval también se dejó sentir con los disfraces en el resto de la provincia de Ourense.
En Carballiño, Ribadavia, Barbadás, Maceda y O Barco, entre otras localidades, los vecinos también disfrutaron del carnaval, sobre todo los más pequeños, dando vida a las calles a través de la espontaneidad. La animación en las calles llegó a todos los municipios y algunos incorporó algunas novedades, como el de Sarreaus, donde no faltaron el churrasco y los huevos cocidos gratis para vecinos y visitantes.
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