Publicado en La Voz de Galicia el 18/1/06

Reportaje | Un curioso ejemplar de arquitectura tradicional
Una vivienda rural de Noguedo, en Sober, conserva una singular instalación de suministro de agua similar a la que se utilizaba en algunos monasterios
La casa de O Noguedo, antiguamente conocida como casa de Blanco do Noguedo, se encuentra en el pueblo del mismo nombre, a 8 kilómetros de Sober, y presenta una serie de peculiaridades arquitectónicas muy interesantes que la hacen única en la zona.
La construcción se distingue especialmente por el ingenio con que sus constructores planificaron el sistema de suministro de agua. En el exterior de la casa llama la atención una curiosa fuente labrada en piedra, situada junto a la solaina. El agua que brota de uno de sus caños es recogida en varios pilones en un estanque colocados de forma estratégica y a distintos niveles. Todos estos elementos fueron labrados en piedra de cantería y constituyen un singular ejemplo de arquitectura tradicional.
El agua de esta fuente procede de un manantial situado a unos 150 metros de la vivienda, en una finca anexa que forma parte de las propiedades de la casa. Primitivamente, el agua del manantial era conducida hasta la casa mediante una canalización de unos cien metros de longitud, hecha de tuberías de barro cocido, que terminaba en una especie de registro de piedra tallada. Esta canalización tuvo que ser sustituida recientemente por otra de fábrica más moderna, ya que tenía desperfectos en varios tramos y se obstruía con asiduidad. En cambio, se conserva en óptimas condiciones la vieja canalización que comunica el registro con la fuente ubicada en el patio de la casa. Tiene cincuenta metros de largo y está hecha de gruesos bloques de piedra -de 70 centímetros de longitud cada uno- a los que practicó un agujero en su parte interior
Este sistema de cañerías y canalizaciones era muy utilizado en los antiguos monasterios y esta casa fue una de las primeras de la comarca que tuvo traída de agua propia. La instalación, según los actuales propietarios de la vivienda, fue copiada de otra similar que existía en una casa grande de la parroquia de Santiso, en el municipio ourensano de Maceda. Los canteros estuvieron trabajando en esta casa durante dos largos años.
Fuente subterránea
Por otro lado, en la parte exterior del muro que rodea la casa y a pocos metros de la entrada principal, hay una curiosa fuente subterránea en forma de pozo. Se accede a ella por una pequeña entrada practicada en el mismo muro, bajando por unos escalones de piedra. El agua mana a unos tres metros de profundidad bajo el nivel del suelo. Durante mucho tiempo fue la fuente pública del pueblo, aunque formaba parte de la casa de O Noguedo. Sus aguas era muy apreciada por los vecinos, que estuvieron haciendo uso de ella hasta que se construyó la moderna traída de la localidad.
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Una antigua edificación mejorada hace alrededor de dos siglos
La actual casa de Noguedo fue reconstruida hace dos siglos por José Rodríguez Blanco, quien había heredado la parte más antigua dl primitivo edificio, el ala derecha. estaba casado con Esperanza Cid, quien procedía de una familia que tenía en propiedad una casa grande en Santiso de Maceda. Se cuenta que José Rodríguez, al vender esta casa grande, se hizo con un gran capital que consistía en un saco lleno de onzas o monedas de oro y que incluso llegó a regalar algunas de ellas entre los propios vecinos de la zona. Con este dinero amplió la antigua casa que había heredado en Noguedo y que en la actualidad corresponde a la parte más noble, en la que destaca una solaina hecha de piedra de sillería. También construyó los nuevos cobertizos situados en la parte posterior de la casa y unos recios muros, muy bien elaborados, que rodean y delimitan las propiedades.
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