Publicado en El Correo Gallego el 21/4/2005
"Joseph Ratzinger es el sucesor ideal de Juan Pablo II. Él es un gran teólogo, no hay otro de su altura y sin duda será capaz de recoger la herencia del papa Wojtyla". Así opina madre Concepción López, carmelita de la Caridad, originaria de Maceda, en la provincia de Ourense. Madre Concepción vive en Roma desde 1972, y ha tenido el privilegio de ser la primera mujer en trabajar y en tener acceso al Archivo Secreto Vaticano.
En la actualidad, Concepción López está jubilada, pero sigue trabajando en el archivo de la curia de las Carmelitas, a unos diez minutos de San Pedro. Y es justo en su estudio, en el archivo, donde decidió recibirme ayer sobre las doce, después de asistir a través de la televisión a la misa de los cardenales en la Capilla Sixtina. Entre libros y carpetas tiene la foto de Juan Pablo II. En su ordenador me enseña las cartas que ha recibido de parientes, eclesiásticos y amigos de Galicia. Todos le piden una opinión sobre el nuevo Papa, Benedicto XVI. Y es así que me enseña algunas de sus contestaciones, las tiene todavía guardadas. Todas empiezan así: "Ratzinger era mi candidato preferido, mano derecha de Juan Pablo II, hombre justo, amable y de gran dulzura. Cuando supe que iba a ser el nuevo jefe de la Iglesia, experimenté una grandísima emoción".
A la cuarta fumata
Es significativo, según la carmelita de la Caridad, el hecho de que haya salido elegido ya a la cuarta fumata. "Eso dice mucho -afirma-, recogió el consenso de cardenales provenientes de todas las partes del mundo". Madre Concepción prefiere no revelar su edad, pero se nota en su apariencia la intensidad de sus años vividos. También se nota su gran sabiduría. Durante tantos años de trabajo en el Vaticano, conoció profundamente los secretos del misterioso archivo que ella define "un océano de documentos". Y conoció, por cierto, a Benedicto XVI cuando era todavía cardenal. "Todos los días cuando yo trabajaba en el archivo nos encontrábamos bajo el obelisco de la Plaza de San Pedro", recuerda.
"Sin ninguna duda -continúa madre Concepción- Joseph Ratzinger es el digno sucesor de Juan Pablo II. Lo he conocido y puedo asegurar que no hay otro que esté a su altura. Juan Pablo II se apoyó en él en todo su Pontificado con plena confianza. Incluso le encargó ocuparse de la cuestión de la Teología de Liberación en América Latina, y por eso también, a veces, muchos le vieron como un inquisidor. Pero no lo es, es un hombre amable y de gran dulzura".
Según madre Concepción, "Joseph Ratzinger es la persona que mejor conoce la Curia romana. Papa Wojtyla -añade- estaba siempre ocupado, y no pudo atender mucho a las cuestiones de la Curia".
El último encargo que le encomendó Wojtyla fue el de escribir las meditaciones sobre las varias etapas del vía crucis. "En esa ocasión, demostró que es un hombre valiente, que no teme decir que hay suciedad en la Iglesia. Y pruebas de que Benedicto XVI es un hombre de máximo relieve, son también sus últimas homilías", termina la monja.
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