Publicado en La Voz de Galicia el 19/9/03
Crónica | Daños en el campo de O Xestal
Siete cerdos salvajes han levantado y escarbado durante varios días la hierba de las instalaciones deportivas de Ribadavia.
La fiebre Beckham no se ha quedado en el Real Madrid, no señor, traspasa fronteras incluso las humanas y se adentra en el reino animal.
Si no es así, pueden decírselo a una pareja de jabalíes que ha decidido elegir las últimas noches del verano para un particular entrenamiento futbolero, con sus cinco jabatos, en las instalaciones deportivas de O Xestal. Cuando aún está patente el ataque de los jabalíes en maizales de Tioira, en Maceda, en Ribadavia su marca es patente y clara, a pesar de los intentos de los miembros de la brigada medioambiental de hacerlas desaparecer cada mañana.
Los ejercicios de búsqueda y captura de los bichejos energéticos sirven de alimentación previa a tan peculiar partido. Una contienda que se juega con patas y fuciños, dejando todo el campo y la hierba levantada, hasta el punto de impedir el desarrollo normal del juego y obligar a modificar la celebración de un partido de juveniles.
Desde el Concello se buscan soluciones a este problema ya que el campo es municipal y la calidad de la hierba ha provocado que durante cuatro días seguidos no hayan querido dejar de hacer ejercicio en O Xestal.
Xabier Carreira, edil de Obras, reconoce que la situación es preocupante y que, aunque esta semana los animales han reducido su apariciones, la administración local solicitará a Medio Ambiente permiso para una caza en espera, en la que varios cazadores expertos se camuflen hasta que llegue la familia futbolista para cazarlos. La petición se hará cuando el Concello consiga una relación de personas capacitadas para la batida. En vez de matarlos podrían seguir su juego y ofrecerlos a algún equipo.
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