Publicado en La Voz de Galicia el 20/4/04
Un fuerte empujón al árbitro puso fin precipitadamente al encuentro del grupo decimoprimero de Segunda Regional que en el campo de Rozabales disputaron el domingo el Monterrei y el Maceda.
A los primeros les bastaba con un punto para ascender matemáticamente, los segundos tenían que ganar para no quedarse sin posibilidades.
Pero a falta de ocho minutos, el colegiado Carlos Blanco decidió suspender el encuentro al ser empujado por el jugador visitante Igor, al que le había mostrado la segunda tarjeta amarilla. El colegiado cayó al suelo y, siguiendo las instrucciones de su Comité, suspendió de inmediato el encuentro.
El presidente del Maceda, José Fernández Diéguez, afirmó que para este partido, en el que ambos equipos se jugaban tanto, -recalcó- se deberían haber asignado árbitros más experimentados. El dirigente macedano manifestó que a su conjunto se le anuló un gol que suponía el empate cuando una juez de línea que tendría «uns catorce ou quince anos» levantó su banderín.
Presiones
Según destacó Fernández Diéguez, la asistente fue presionada en su labor por el público desde la banda. Después de esto, el jugador del Maceda Igor recibió su segunda tarjeta amarilla, se encaró con el árbitro y le empujó. El resultado vigente en el momento de la suspensión (1-0) se considera válido y no se disputarán los minutos restantes hasta el final reglamentario. El Maceda tampoco los reclamó. El Monterrei asciende así a Primera.
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