Publicado en La Voz de Galicia el 13/7/01
El presidente de Ecuador buscó ayer sus raíces en el municipio ourensano
Todo eran especulaciones históricas en la villa ourensana de Maceda. El objetivo: relacionar al presidente de Ecuador, Gustavo Noboa, con los vecinos de la zona que llevan el mismo apellido. Ayer, emocionados, compartieron unos minutos, y el mandatario consiguió recuperar parte de su historia.
Los cambios de grafía y de acento -en Maceda, el apellido se conserva como Nóvoa- los pasan por alto, incluso, las enciclopedias que estudian las ramas de la familia. Por eso no hubo excusa para el encuentro con el presidente ecuatoriano y las quinielas históricas de los vecinos.
En primera línea, lo esperaban tres generaciones originarias de Castro de Escuadro. En esa pequeña parroquia de Maceda se ubica el origen de los antepasados del presidente, que partieron hacia Ecuador en 1654. Y es que, aunque la memoria genealógica de los Nóvoa de Maceda no va más allá de 1850, los estudios elaborados por el padre de Gustavo Noboa, historiador, apuntan a la parroquia de Castro de Escuadro como punto de partida de la saga familiar.
Los más mayores estaban emocionados, nerviosos, con la batallita en la punta de la lengua: historias de hermanos, abuelos y, sobre todo, historias de emigración. Los más jóvenes, curiosos, intentaban desenmarañar las ramas de un árbol cuyas raíces más profundas están en la Edad Media: en Juan Yáñez de Noboa, conde de Maceda. Su tumba la visitó ayer toda la prole ecuatoriana de Noboa. Y fue allí mismo donde el encuentro con su familia ourensana quedó inmortalizado con una esperada foto de familia. En un municipio poco acostumbrado a los horarios de los actos oficiales, no hubo mucho tiempo para compartir cábalas y emociones. Pero Noboa abandonó Ourense con abrazos, apretones de manos y «el cariño de esta tierra tan linda y tan verde» que forma ya parte de su historia.
Tantos fueron los abrazos y emociones que Noboa no pudo asistir a un acto en Santiago. Está «agobiado por la generosa presión que ha recibido». Así lo explicó el canciller de Exteriores de Ecuador, Heinz Moeller, que agradeció la «generosidad y bienvenida de este pueblo hermano», al tiempo que invitaba a Fraga a realizar otra visita a su país.
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