Publicado en La Voz de Galicia el 26/2/01
La singularidad del carnaval ourensano entró ayer en su máximo apogeo en localidades como Laza, Verín y Xinzo
El entroido tiene otro color en Ourense.
Pantallas en Xinzo, peliqueiros en Laza, cigarróns en Verín y un largo etcétera de personajes ancestrales que forman parte de una cultura que vive esta fiesta pagana desde muy dentro. Todos salieron ayer a la calle para llenarlas de color y ruido de cencerros y tambores. Los curiosos llegados desde fuera se contaban por miles.
El entroido ourensano entró ayer en uno de los días de máxima expresión. Las tres localidades que componen el denominado Triángulo Máxico, Laza, Verín y Xinzo se convirtieron en el punto de atención de la fiesta pagana y ancestral más esperada por todos.
En Laza, donde el entroido representa un ciclo ritual de los más largos que se conocen, ayer fue el día estrella del Peliqueiro. La salida de misa fue el momento de su estreno. Allí decenas de estos personajes, a los que no les está permitido entrar en la iglesia, esperaron, formando un pasillo para asestar «zamarradas» a unos resigados feligreses. Tras ese primer encuentro, que podría asustar a los recién llegados, llega el momento del almuerzo y los peliqueiros no escatiman a la hora de repartir la tradicional bica entre todos los asistentes. La burla y el descaro de todos contra todos son parte en esta fiesta de fama mundial.
En Verín más de doscientos cigarróns y cincuenta comparsas tomaron las principales calles de la ciudad en un desfile que durante varias horas llenó de música y color la villa. Como ya viene siendo habitual en los últimos años, fueron miles los curiosos que se acercaron desde zonas lejanas para tomar parte en esta fiesta en la que casi todo está permitido.
Durante el día, la fiesta se prolongó a toda la provincia. En Xinzo las pantallas, acompañadas de comparsas, desfilaron por las calles a la misma hora a la que lo hacían en Maceda los felos. Y la fiesta no ha hecho más que empezar, el entroido ourensano seguirá mostrando su lado más descarado hasta el próximo martes.
Noticia original en La Voz de Galicia