Publicado en La Voz de Galicia el 13/12/2000
Aurora Fidalgo Estévez es empleada de un pub-cafetería en la localidad de Maceda y sabe lo que es estar muchas horas en el centro de trabajo. Esta joven, de momento, no le concede demasiada importancia al menor crecimiento salarial de los gallegos y asegura que «también la vida es mucho más barata; en Madrid, Santander o por ahí, los precios suben más porque los sueldos son más altos, al menos eso considero yo».
Desde su punto de vista, los salarios de los jóvenes de esta comunidad resultan suficientes mientras no se hayan independizado de los padres. «Los problemas más graves vienen para la gente que tiene que afrontar el pago de una hipoteca o de un coche. Hay muchas personas de 30 ó 35 años en esas circunstancias, con muchos gastos que afrontar; como ese no es mi caso, yo, de momento, debo conformarme con lo que gano», añade.
No obstante, Aurora Fidalgo emplaza a las autoridades gallegas y españolas a que mejoren las condiciones salariales en los próximos años para que «los jóvenes tengan más hijos y las personas mayores no pasen apuros en su vejez; los poderes públicos deben tomarse más en serio el bienestar de la gente a la que representan».
Noticia original en La Voz de Galicia