Aún recuerdo cuando te asomaste por primera vez al mundo de la política y te dabas a conocer como “son dos Carrera de Tioira”. Nadie sabía nada de ti. Apareciste como un espejismo, no sé de dónde ni por qué. Desconocida hasta aquel momento, y luego conocida por todos como la “rubia”. Razones, al menos en aquel momento, no se conocían y los que seguimos la política de cerca dedujimos que era una persona más en busca de intereses particulares como todos los que se presentan por el PP.
Te fuiste discretamente, sin decirnos las razones que se ocultaban tras esa dimisión, pero sin duda hay que reconocer que dejaste un buen sello en la política. Te costó 8 años y dejaste en mal lugar a tus compañeros de partido, pues eso no se puede hacer. A ellos tal vez, pero al pueblo de Maceda no procedía, porque has hecho un buen trabajo durante tu estancia en el PP a costa probablemente de enfrentamientos con tus compañeros de partido. Incomprendida , pues eras un ave rara, que le gusta trabajar con responsabilidad y con arduo sacrificio en pro de los vecinos. Dejaste el pabellón muy alto, una cota que probablemente fuese el hazmerreir de tus compañeros, personajillos perdidos entre los vericuetos de la política , que desconocen conceptos tan esenciales , como la responsabilidad, el compañerismo, trabajo, dedicación a los demás sin esperar nada a cambio.
Te extrañamos. Dejar un sello como el tuyo no es fácil pero si se comprende pues procedes de la escuela del BNG, gente adicta al idealismos político, que como todo político antepone los ideales por encima de cualquier cosa. Desde aquí, desde esta ventana, te digo que es de bien nacidos ser agradecidos y por ello no se puede dejar en el olvido los ocho años que estuviste dedicada en cuerpo y alma a los vecinos.
De todas formas sean cuales sean las razones que te llevaron a la política, lo has hecho con dignidad y lo has dejado con elegancia, asumiendo razones personales, aunque tú, y yo, sabes que esas no son las razones. Pero sean cuales sean, la justicia hay que hacerla y desde aquí, te deseo que seas feliz y que sepas que sin duda alguna mucha gente te va a recordar con nostalgia como un valor perdido.