Publicado en La Voz de Galicia el 28/4/08
Medio Ambiente pondrá en marcha otras cuatro en la comunidad durante el próximo decenio
Los centros están situados en Ourense y se encuentran inoperativos tras ser construidos en suelo rústico
Galicia dispondrá en los próximos meses de cinco nuevas plantas de transferencia de residuos sólidos urbanos, a las que llega la basura generada en los núcleos de la zona y desde donde es trasladada a las plantas de tratamiento que hay en la comunidad. La Xunta ultima ya la regularización de estas cinco situadas en Ourense, que fueron construidas en suelo rústico durante el mandato de Fraga. Se trata de las instalaciones de A Peroxa, Muíños, A Gudiña, Maceda y Viana do Bolo.
El trámite se incluyó ya en el proyecto sectorial aprobado por el Consello de la Xunta el pasado 3 de abril, en el que además se recogían nuevas medidas para las que dan servicio a O Carballiño y Verín. Con estas cinco que entrarán en breve en funcionamiento -y que solo resta que pasen un mero trámite administrativo, según fuentes de la Consellería de Medio Ambiente-, Galicia contará con un total de 28 plantas de transferencia que evitarán el traslado directo de los residuos desde los municipios hasta Sogama, en Cerceda (A Coruña), donde se procede a su tratamiento. Según los últimos datos oficiales, en la comunidad se generan alrededor de 850.000 toneladas de basura al año.
Dos más se abrirán en breve
A estas 28 instalaciones hay que unir otras dos que comenzarán a funcionar en breve. La primera de ellas se pondrá en marcha el próximo jueves en A Cañiza, Pontevedra, y dará servicio, además de a este concello, a los municipios de Melón, Crecente, O Covelo y Arbo. La otra está aún en construcción y desde Ortigueira dará cobertura a toda la comarca de Ortegal.
Además, el Plan Xeral prevé la creación durante los próximos diez años de otras cuatro plantas de transferencia, con las que se cubriría la práctica totalidad de las necesidades del territorio. Tres de ellas estarán situadas en Lugo, en A Fonsagrada, Begonte y Ribas de Sil, mientras que la otra se construirá en el municipio ourensano de Castrelo do Val. Con esta última instalación, Ourense se convertirá en la provincia gallega con mayor número de plantas de transferencia, 14 en total.
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