Publicado en La Voz de Galicia el 29/5/04

La cafetería tiene unas vistas envidiables. Y solaina. Al fondo se ve con nitidez el Monte Medo. La sala es posible que acabe denominándose Cafetería Val do Medo. Y en verano habrá una terraza por el camino de ronda, con música ambiental.
El castillo será escenario, en lo cultural, de congresos de historia. Está en mente de la gerencia preparar o albergar un gran simposio internacional sobre la Vía Nova «e con el darlle o espaldarazo definitivo para declarala Patrimonio da Humanidade. Os portugueses están traballando moito nese senso e aquí hai que moverse», señaló Palomanes.
El recuerdo del navegante Joao da Nova, natural de Maceda y jefe de expediciones marinas de la Corona del Portugal del siglo XV motivará la realización de otros actos sobre el mundo de los navegantes.
Con todo, el proyecto hotelero no está reñido con las visitas turísticas al monumento histórico. El camino de ronda o el acogedor patio de armas serán espacios abiertos a excursiones. Incluso estos días que están ultimando detalles para la inauguración, los responsables de la gestión del hotel guían a los turistas por el recinto. Hay unas horas que deberán ser respetadas para visitas para abrir el edificio al público.
Un paseo por el recinto hotelero revela una atmósfera cálida con una decoración a base de mobiliario moderno pero, como bien dice Palomanes, sin recargar nada. El propio monumento está presente en todos los rincones. Sus piedras son las auténticas protagonistas.
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